LAS CARAS DETRÁS DE MYRINA (Parte 2)

Publicado por Myrina Oficial en

Hola, les quiero contar mi versión de la historia de Myrina, yo me llamo Sandra soy Colombiana y vivo en Bogotá, llevo más de 25 años trabajando en diseño, implementación y operación de soluciones Digitales, un trabajo que como suena es complicado y en donde el nivel de presión y stress es muy alto.

 

En mayo del año 2013, fui diagnosticada con Cáncer Mama, luego que fuera a hacerme los exámenes anuales de rutina, al momento del diagnóstico el tiempo de evolución de la enfermedad estaba aproximadamente en dos meses. A partir de ese momento mi vida cambio, mi primera gran angustia, mis hijos, pues para esa época estaban de 10 y 12 años.

Al día siguiente del diagnóstico y durante 1 mes, me realizaron una gran cantidad de exámenes, para validar que los demás órganos del cuerpo estuvieran bien, el cancer, al ser detectado de forma tan temprana, permitió a los médicos reaccionar de forma acelerada y al mes del diagnóstico me realizaron mastectomía total del seno derecho.

Una vez recuperada de la cirugía, me ordenaron 16 sesiones de quimioterapia preventiva; fueron seis meses difíciles, donde tenía claro que para sobrevivir tenía que ser fuerte física, mental y espiritualmente, con la ayuda de mi familia y con mis hijos como mis motores de motivación, salí adelante.

Así que una vez superada esta etapa, cuando ya retorne a mi labor diaria, comenzó las fase dos, enfrentarme a la realidad de mi apariencia física después de la mastectomía, dado que mi decisión fue no hacerme la reconstrucción, al no tener un seno, perdí la simetría de mi cuerpo, un duro golpe contra lo que en ese momento era mi idea de feminidad y el reto de como lograr verme “NORMAL” como las demás.

Así que empecé a buscar ropa interior que cumpliera con las características de mi nueva condición, que me permitiera lograr la simetría con una prótesis externa y que no me hiciera daño sobre las heridas post - mastectomía.

El resultado, una gran frustración, en Colombia solo encontré una especie de brasier, en una tienda de artículos para personas con minusvalías, una prenda con una estética bastante desagradable, un precio ridículo y una calidad cuestionable. Mi búsqueda continuó y cuando preguntaba en la tiendas de ropa interior, siempre encontraba la respuesta de que no tenían ese tipo de productos, haciéndome sentir excluida y vulnerable.

En esta travesía por conseguir sujetadores (nada más cotidiano para una mujer) sufrí una y otra vez la misma decepción, logré encontrar sujetadores especializados para mujeres con cancer de mamá, exclusivamente en tiendas en Europa, brasieres que no eran cómodos, pero si muy caros, con diseños tristes, de tipo aseñorado que se alejaban de mi estilo y con materiales que muchas veces no eran convenientes para mi piel.

Finalmente ya aburrida de buscar tras años de hacerlo, un día encontré una prenda que me pareció bonita y me motivo, así que la compre y entre una puntada y la otra, medio logre que no se me notara falta del seno ( y el uso de la prótesis externa). Atesoré mi único brasier correcto y empecé a usar camisetas anchas, de mangas largas, por supuesto, todo sin escote para sentirme mas segura y esconder lo que ya no estaba.

Pero como de una necesidad surge una oportunidad, al lograr arreglar mi brasier, pensé que se podrían crear prendas bonitas y cómodas para mujeres que hayan pasado por la misma experiencia que yo pasé (mi idea original es una sorpresa que vendrá más adelante). Y justo en ese entonces mi sobrina quería hablar conmigo sobre una idea que tenía relacionada con el tema.

La gran sorpresa es que las dos estábamos pensado en desarrollar el mismo producto, sujetadores bonitos para mujeres que hubieran enfrentado cáncer de mamá, lo que cambiaba era que ella lo visualizaba desde una perspectiva inclusiva y de genero, que dejaba muy claro como a pesar de no tener un seno seguimos siendo mujeres, con necesidades, gustos y preocupaciones.

Al descubrir esto, nos dimos cuenta que debíamos seguir adelante y fue así como surgió Myrina, un proyecto que me ha permitido re-descubrirme, enfrentar mi experiencia, conocer más mujeres fuertes como yo pero sobre todo me ha dejado desdibujar la idea de feminidad que tenia de mi misma y entender que no soy NORMAL, que soy ESPECIAL como todas y cada una de las mujeres lo somos, soy ESPECIAL como las demás por que soy MUJER.